El enriquecimiento ambiental es un conjunto de técnicas con las que se pretende incrementar la complejidad del ambiente en el que vive un animal con el objetivo de estimularlo para que desarrolle conductas propias de su especie.

Probablemente el lugar donde más se ponga en práctica el enriquecimiento ambiental sea en los zoológicos. Muchos de vosotros habréis visto en los zoos instalaciones con troncos y árboles, cuerdas por donde trepan los primates, charcas donde se pueden bañar los rinocerontes, convivencia de varias especies en un mismo recinto,  presencia de termiteros artificiales para los chimpancés, etc. Todo ello son algunos ejemplos que favorecen la expresión de las conductas propias de cada especie en su estado salvaje.

Enriquecimiento ambiental en tigres

Enriquecimiento ambiental en tigres

Y alguien se puede preguntar, ¿para qué todo ese trabajo? ¿Para qué alimentarlos cada día de manera diferente, prepararles juegos cognitivos o interaccionar con ellos? ¿Realmente es necesario o podrían vivir en un lugar simple y sencillo? ¡Pues sí, es absolutamente necesario!

El enriquecimiento ambiental cumple varias funciones. Por un lado la ocupacional, mantener entretenido al animal para que no se aburra; por otro la de bienestar, pues una de las cinco libertades de bienestar animal es la capacidad de expresar el comportamiento normal de la especie por parte del animal; y por último una preventiva o terapéutica, pues el enriquecimiento ambiental es una herramienta fundamental en la prevención y tratamiento de muchas alteraciones del comportamiento.

¿Quién no ha visto a un animal salvaje en cautividad pasearse repetidamente de un lado al otro de su recinto haciendo siempre el mismo recorrido? O, ¿un perro aburrido que se lame la pata constantemente hasta provocarse lesiones? O, ¿el típico vídeo “gracioso” de internet donde un perro se persigue la cola hasta mordérsela? La gente lo percibe como un comportamiento cómico, pero ¡no lo es! ¡Es algo muy serio! Este tipo de conductas son alteraciones del comportamiento, lo que en humanos conocemos como trastornos obsesivos compulsivos.

Tail chasing en perro

Tail chasing en perro

Estas conductas repetitivas sin ninguna función aparente, pueden ser el resultado de una enfermedad o, de los intentos repetidos del animal de adaptarse a un ambiente difícil. Según el científico en bienestar Donald Broom, “el bienestar animal se puede medir con los intentos de hacer frente a las dificultades de su entorno, lo que tiene que hacer para afrontar las situaciones que se le presentan, y el éxito al hacer frente a todas esas circunstancias”. De manera que un animal que presenta este tipo de comportamiento, nos está diciendo que no es capaz de adaptarse al ambiente en el que vive y, está expuesto a un estrés constante que afecta negativamente a su bienestar.

Si bien es cierto que es mucho más aparente y se puede entender mejor la dificultad que pueden encontrar los animales salvajes para adaptarse a una vida en cautividad, no es menos cierto que nuestros animales domésticos también se vean afectados.

Un perro salvaje pasa la mayor parte de su “tiempo activo” saliendo de caza con la manada, buscando presas potenciales y elaborando una estrategia de grupo para poder tener éxito. Nuestros perros domésticos reciben su ración diaria directamente en el plato sin hacer ningún esfuerzo. ¡Les sobra tiempo para dedicarse a otras cosas! Imaginaros a este perro en un jardín, donde sus dueños apenas le saludan cuando pasan por delante o, encerrado o atado todo el tiempo sin ningún tipo de actividad porque “sino escarba en el jardín”, y además tampoco lo sacan a pasear porque nadie tiene tiempo para hacerlo. ¿En qué creéis que va a invertir todo ese tiempo libre? Sí, también duermen, alrededor de 15 horas diarias, pero ¿y el resto?

El gato por su parte pasa un 60% de las 24 horas del día durmiendo y descansando, aunque también realiza otras actividades como cazar (15%), acicalarse (14%), deambular, comer y esconderse. Al igual que el perro, un gato también necesita desafíos diarios: ganarse su comida, cazar, esconderse de posibles amenazas, etc.

La idea del enriquecimiento ambiental es poder proporcionar a nuestros “compañeros peludos”, elementos, juegos y actividades con las que puedan expresar todas la conductas normales de su especie, garantizar su bienestar emocional y su salud, y prevenir determinados problemas de conducta.

Cada semana iré introduciendo ideas diferentes para nuestros perros y gatos para que podáis ir poniendo en práctica el enriquecimiento ambiental y lo disfrutéis con vuestros “compis”.